martes, 18 de diciembre de 2012
LUCECITAS, ADOQUINES Y ESPÍRITU NAVIDEÑO
jueves, 9 de diciembre de 2010
RECETA: EL STOLLEN ALEMÁN
EL STOLLEN ALEMÁN es un pan dulce con 500 años de antigüedad. Un delicioso manjar que desde pequeñas hemos visto hacer en la cocina de nuestra querida oma. Es una receta que ha ido pasando de madres a hijas, y ahora nosotras la queremos compartir contigo.
Ingredientes de la masa:
Levadura fresca 40 g
Leche 125 cc
Azúcar 1/2 taza
Ralladura de 1 limón
Huevo 1
Especias dulces 1 cuachradita
Harina 0000 3 tazas
Sal 1/2 cdita
Manteca 40 g
Almendras 160 g
Cáscara de naranja confitada 150 g
Pasas de uva rubias 120 g
Pasas de uva negras 120 g
Varios:
Huevo 1
Manteca clarificada 200 g
Azúcar impalpable c/n
Canela c/n
Cómo hacer la masa:
En un bol, disolver la levadura con la leche tibia. Incorporar el azúcar, la ralladura de limón, el huevo y las especias dulces. Lograr una mezcla homogénea e integrar la harina tamizada con la sal. Formar una masa blanda e incorporar la manteca. Bollar y dejar que duplique su volumen.
Armado:
Dividir la masa en 2 partes y estirarlas de forma rectangular. Integrar las almendras y las cáscaras de naranja. Estirar la masa con las frutas de forma ovalada, y en el centro colocarle las ciruelas en hilera. Plegar la masa formando una empanada y estibar sobre una placa untada con manteca. Llevar a fermentar. Pincelar con huevo y cocinar a 170º C por 35 minutos. Retirar y, en caliente, pincelar todo el pan con manteca clarificada a temperatura ambiente. Una vez frío espolvorear con azúcar impalpable con canela.
Dura hasta 3 semanas tapado con papel de aluminio y dentro de una lata.
Las Carlotas, galletas creativas.
martes, 13 de abril de 2010
Receta para preparar un buen té

Te recomendamos disponer de un hervidor de agua y de una tetera de porcelana con sus tazas también de porcelana, sinceramente, el sabor no es el mismo si la tetera y la taza son de loza. No es obligatorio que el juego esté coordinado pero creemos que tomar el té es un ritual que debe implicar a todos los sentidos. La vista; esas tacitas monísimas con su tetera a juego y su platito para pastas, pastel o galletas. El olfato; ese olor a aromas de hogar y recogimiento. El tacto; el calor de la taza. El oído: el tintinear de las cucharas y la conversación que se origina alrededor del una mesa de té o, sin más, el silencio. El gusto, y esa sorpresa de sabores que envuelven el paladar y reconfortan el estómago.
Dejémonos de evocaciones y hagámoslo tangible; Aconsejamos, en primer lugar, verter medio vaso de agua hirviendo en la tetera y mecerla dando giros para que el agua consiga calentar toda la tetera. Posteriormente, desechar el agua.
Verter de nuevo agua hirviendo por encima de la mitad de la tetera y poner uno o dos sobres de té, según lo fuerte que os guste. Nosotras, habitualmente tomamos un té londinense que se llaman Taylors of Harrogate YORKSHIRE TEA. Son los que toma la reina Isabel, este dato no está de más aunque no es concluyente, la verdad es que los Taylors of Harrogate son los mejores y tienen un gusto auténtico. La web, puramente British, también vende sabrosos pasteles para acompañar el té y deliciosas galletas de mantequilla.
Por último, se tapa la tetera y se pone dentro de una funda para que se conserve caliente. La dejamos reposar unos 3 ó 4 minutos aproximadamente y, ¡voilá!, listo para degustar. Al té se le puede añadir zumo de limón, o bien, una nubecita de leche o nata, es importante que sea sólo una nubecita ya que de lo contrario tendrá demasiado gusto a leche.
Se puede añadir una rama de canela y 4 ó 5 clavos de olor.
Para acompañar el té, sobretodo en invierno, aconsejamos un pedazo de pastel como por ejemplo el Stollen, típico pastel de navidad alemán hecho con limón, naranja confitadas, almendras y avellanas…, pero eso ya pertenece a otro post.
Las Carlotas, galletas de té.













La oma Margarite se pasaba todo el día cocinando galletas. Tenía una inmensa cocina, con una inmensa mesa de mármol donde nosotras volcábamos todo nuestro talento infantil y adornábamos las mil y una galletas que salían de su ajetreado horno.
En nuestra familia siempre se ha pensado en galletas, hablado de galletas, cocinado y comido galletas. Es una obsesión.
Hoy por hoy seguimos creando, cortando y pintando galletas de forma artesanal, de la misma forma que lo hacía nuestra querida oma. Nuestras galletas tienen vida propia, en nuestra cocina te puedes encontrar cualquier cosa, desde una tetera hasta una enfermera, desde un calcetín hasta un maletín. Conviven hipopótamos, gallos, zapatos y silbatos. Gallinas, trompetas, princesas y regalos de empresa.
Todo es mágico en nuestra cocina, y sobre todo muy, muy, pero que muy dulce y divertido.
Mmmm... ¡galletas!.
CARLOTA Y ELENA, Carlota's.